Si os habéis fijado, se ha popularizado la venta de camas tatami en Madrid centro en los últimos tiempos. Podemos encontrar varias razones para ello: desde la más lógica, basándonos en cuestión de modas, hasta otras de carácter práctico y estético que pueden hacer que este boom no sea tan pasajero como otros. Y es que estas camas con reminiscencias a la cultura oriental tienen su origen en los propios tatamis, que son unas esteras que, si bien estaban pensadas para el reposo, no constituían la base de una estructura mayor sino que eran la superficie definitiva sobre la que sentarse o acostarse.  

Las camas tatami sí que se configuran como somieres sobre los que sobreponer un colchón, futón o incluso un propio tatami, éste último menos popularizado en occidente. Lo lógico es que adquiramos nuestras camas tatami en Madrid centro con una superficie mayor a la que del colchón o futón por dos principales motivos: el estético, pues son estructuras muy bonitas dan una imagen moderna y original a nuestros dormitorios; y el práctico, pues la estructura sobrante funciona a modo de mesita de noche en la que apoyar nuestro libro, vaso de agua o teléfono móvil. 

No existe una variedad única de camas tatami, lo que hace también más interesante su compra. Si nos acercamos a establecimientos como Futon Line podremos comprobar cómo han aparecido en el mercado modelos de acabados y materiales diversos para que, sea cual sea la idea de decoración que tengamos para nuestro dormitorio, exista una cama tatami adecuada para ella.